Han tenido que pasar 30 años para que me anime a enfundarme unos "esquis" y me de por probar este deporte. Todo el mundo decía que me gustaría, y lo cierto es que no se equivocaban.
El pasado 25 de diciembre conseguimos escaparnos 4 dias a Cerler con unos amigos "Pelotudos" que nos acogieron en su casa (Castejón de Sos-Cerler). El primer día me tiré 6 horas en la pista de iniciación viendo como enanos de 4-5 años bajaban junto a mi, y ver como el enano hace todo con total normalidad y facilidad mientras tu no eres capaz de girar, da ganas de enchufarle "al niño", sin querer, claro (REJUAS). El tercer día, comencé con el paralelo.
El caso es que estoy "enganchado", con unas ganas de subirme para arriba a la nieve y tirarme por las pistas... y eso que apenas he descubierto lo que es esquiar, porque el día que sea capaz de recorrerme la estación entera... será la ostia, eso de coger un remonte, bajar, otro remonte, bajar, otro remonte... y asi valle tras valle. Creo que ese día si que será la leche.
En fin, a ver si podemos coger algún que otro día e irnos a quitar el mono.
P.D: lo que mas me jode, es que "Los Pelotudos" se mofen de mi cuando los volvamos a ver, gggg...




